miércoles, 23 de mayo de 2012

Madre Laura

    

 

 

    Beata

          Laura Montoya

Biografía

Nacida en Jericó Antioquia, el 26 de Mayo de 1874, hija del matrimonio de don Juan de la Cruz Montoya y doña María Dolores Upegui.

Era proveniente de una familia profundamente cristiana, Laura Montoya Upegui quedó huérfana a los dos años de edad cuando su padre fue asesinado por defender la religión y la patria.

 Laura aprendió a perdonar y a fortalecer su carácter con cristianos sentimientos.

 

"El conocimiento y el amor de Dios despuntaron en su alma desde la tierna edad y Él se le dio a conocer en hondas experiencias trinitarias".

Ella, junto a su madre y sus dos hermanos, tuvieron que enfrentar muchas dificultades económicas debido a que los bienes les fueron confiscados.

Estudió en la Normal Antioqueña de Medellín y fue profesora en distintos colegios.
Fue directora del Colegio la Inmaculada de Medellín, personaje en clave de una novela de Alfonso Castro, fue catequista en Dabeiba, pedagoga, misionera y escritora. Su obra literaria la conforman 23 libros
 en prosa, cantos y versos, y más de 2.814
 cartas de gran mérito por sus temas
doctrinales e históricos.


Pues, desde muy joven egresó de la Normal de Institutoras de Medellín, lo que le permitió ayudar a su familia y recorrer varios municipios lejanos de Antioquia. Fue así como llegó a Urabá, donde se propuso evangelizar a los indígenas, no cristianos y marginados.




Cuando sintió el llamado vocacional, se decidió a entregar su trabajo a la causa de la evangelización de los habitantes de Urabá.


 Con el apoyo del presidente Carlos E. Restrepo y más adelante del señor Obispo Maximiliano Crespo, viajó por segunda vez a Urabá con la intención de atraer a los indígenas Catíos a la cultura de la fe católica. Aventura que emprendió a pesar de las dificultades del clima y los no menos fatigosos caminos, la madre Laura consiguió atraer muchos aborígenes a las prácticas del bautismo y así logro, por medio del Obispo Crespo y el Nuncio, que se le aprobara en nueva Congregación, requisito que era necesario para vivir entre las comunidades indígenas.

 

 

Esta fue la razón para que creara, en 1914, la Congregación de Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena.  "Su meta era llevar la luz del Evangelio a los habitantes de la selva y mostrarles el amor de Dios, y lo logró".

 

 

 

Esta obra se extendió a 19 países en los continentes de América, África y Europa.


  

En 1949, a las 6 p.m. empezaba a acabársele la

 respiración y a las 6:40 p.m. expiro

 dulcemente,

quedándose tranquila, sosegada, como quien

entra en un sueño muy plácido.

La calma de su agonía contrastaba con las angustias e

inquietudes de los días anteriores. Su corazón dejaba ya de latir

para la tierra y sus pulmones de respirar el aire viciado del

pecado.

Pero su espíritu volaba para unirse en un

estrecho e íntimo abrazo con el Dios a quien

tanto había amado y por quien tanto

suspiraba.

 

Se colocó su cuerpo en una caja sencilla, negra

y procesionalmente fue llevado a la capilla por

 cuatro sacerdotes y por toda la comunidad.

 

 La Madre Laura, falleció en medio de las

críticas que se le hicieron, sus creencias y

labores siguen activas  por su comunidad

religiosa que aun sobrevive,

además se enseñanzas se han extendió por

varios países llevando con ella una importante

labor misionera y educativa que se ha

extendido hasta las regiones selváticas de

América y África.

  

 

En el año 1999 en Roma su causa de

canonización seguía adelante en la iglesia sin

una respuesta concreta, ella es sin lugar a

dudas una de las personalidades más

importantes de Colombia y Antioquia en el

campo eclesial.


La congregación religiosa, por ella fundada,

mantiene vigencia y fecundidad misionera,

siendo considerada por lo demás, como una

pionera de la inculturación del Evangelio, que

 en la actualidad anima toda la labor misionera

 de la iglesia.

El 25 de Abril de 2004, el papa Juan
 Pablo II

permite que sea beatificada
 declarándola como la Sierva de Dios,
 convirtiéndose en la primera mujer
colombiana que es beatificada, ya q
ue se le atribuye la intermediación en
 un milagro a una mujer que padecía
cáncer de útero y que después de sus
oraciones alcanzo una existencia
saludable durante diez años que
atribuida a su intercesión, abrió el
camino de los altares a la madre Laura
 de Santa Catalina de Siena, acto clave
para su beatificación.

Más de 633 personas han dado testimonio de los milagros de la Madre Laura desde su beatificación. En este momento El Vaticano estudia su caso para canonizarla.


La Congregación fundada por ella, las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, tradicionalmente conocidas como las Hermanas Lauritas, tienen cerca de 940 religiosas misionando por 3 continentes en el mundo.

 

2 comentarios:

  1. La madre Laura es sobrina de la fundadora de mi congregación la Madre María Jesús Upegui Moreno, es más la madre Maria Jesús le fue dando responsabilidades importantes a su sobrina.

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  2. Hola, Gracias, muy interesante tu comentario, al leer sobre tu fundadora me llamo la atención el apellido... el mundo es un pañuelo...

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